Cómo evitar que los niños se vean afectados emocionalmente por el coronavirus
Publicado el 17/3/2020
 

Al día de hoy todos estamos al tanto de la crisis mundial que se está desarrollando a causa del coronavirus, incluso los niños. Ellos también perciben la alarma social y captan que todas las conversaciones en la calle, en el supermercado y en casa son sobre el mismo tema, lo cual puede generarles incertidumbre, preocupación y estrés. 

En este contexto, es responsabilidad de las familias explicar a los más chicos qué es una epidemia y qué consecuencias tiene en nuestra vida cotidiana. La mejor manera de evitar que reaccionen con ansiedad ante ésta situación desconocida para ellos es ser honestos. Es prioritario que entiendan que prácticamente no existe ningún peligro para ellos. Pero también es fundamental que sean conscientes de que hay que tomar ciertas precauciones, porque se trata de una situación de riesgo para la sociedad y para algunos de sus seres cercanos, como los más mayores de la familia.

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como Unicef han publicado en los últimos días sus propias guías de actuación dirigidas a padres y maestras. La OMS destaca las siguientes recomendaciones:  

1.Explicarles la situación con claridad

El primer paso para transmitir a nuestros hijos información sobre una epidemia como la del coronavirus es que nosotros mismos estemos bien informados. Por lo tanto, en estas situaciones es fundamental elegir fuentes de información confiables.

Una vez que contemos con la información, debemos explicarle a los niños de forma clara cómo reducir el riesgo de contagios. Conviene usar palabras que puedan entender según su edad sin excederse y explicar más de lo necesario. Hay que ser conscientes de que los más jóvenes aún no han adquirido la madurez suficiente para poder entender algunos aspectos biológicos, sociales y económicos de una crisis de salud de esta magnitud. 

2. Atender su demanda de atención 

Los niños pueden reaccionar al estrés de diferentes maneras: algunos estarán más pegados a nosotros por miedo; otros se mostrarán más nerviosos, retraídos, enojados o agitados, según su carácter, e incluso se pueden producir reacciones fisiológicas como hacerse pis en la cama. 

Ante esta situación, conviene atender a sus demandas de atención con más frecuencia de lo habitual. Es importante no tratarlos con indiferencia. Debemos ser solidarios con sus preocupaciones, escucharlos y transmitirles calma y amor.

3. Proteger sus emociones 

En tiempos difíciles o que escapan a la comprensión de los más pequeños es fundamental proteger su bienestar emocional. Hay que ser más comprensivos con ellos y propiciar espacios de relajación. Para lograrlo, nada mejor que el juego. Compartir momentos de ocio hará que se olviden de la inquietud que perciben en el entorno. 

4. Mantener a los niños cerca de sus referentes familiares 

En la medida de lo posible, conviene evitar que los niños se separen de sus cuidadores habituales. Si el alejamiento es obligado (por ejemplo, como medida de prevención de la salud de sus abuelos), es importante procurar mantener un contacto regular por otros medios.

 

5. Organizar nuevas rutinas y horarios regulares 

Aunque en situaciones de aislamiento o cuarentena resultará prácticamente imposible no variar nuestras rutinas, es importante mantener ciertos hábitos. Por ejemplo, vestirse aunque tengamos que permanecer en casa; dedicar un tiempo concreto al aprendizaje, estando pendiente de ellos a la hora de hacer deberes; y acompañarlos también a la hora de realizar actividades recreativas. 

6. Hacer énfasis en las medidas de prevención 

- Lavate las manos con frecuencia con agua y jabón, sobre todo después de tener contacto con dinero, transporte o lugares públicos. Si es posible, tené siempre a mano alcohol en gel o toallitas desinfectantes.

- Evitá tocarte los ojos, la nariz o la boca con las manos sin lavar. 

- Adoptá medidas de higiene respiratoria. Al toser o estornudar, cubrite la boca y la nariz con el pliegue del codo o con un pañuelo descartable; desechá el pañuelo en un recipiente adecuado y lavate las manos. 

- Evitá compartir artículos personales como cubiertos, platos, vasos, bombillas o botellas. 

- Mantené los ambientes bien ventilados y aumentá las medidas de higiene desinfectando todos los espacios. 

- Evitá el contacto con personas que están cursando infecciones respiratorias. Esto es particularmente importante en personas mayores o portadores de enfermedades crónicas o con sistemas inmunes debilitados. Estas personas tienen mayor riesgo de cursar cuadros graves por este y por cualquier virus respiratorio. 

- Si tenés fiebre, tos y dificultad para respirar, solicitá atención médica a tiempo, podés hacer tu consulta llamando al 0800 1919.

 

Fuente:

cnnespanol.cnn.com

childmind.org

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