Cómo almacenar, refrigerar y descongelar la leche materna
Publicado el 21/3/2019
 

La lactancia es la mejor forma de aportar a los recién nacidos los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludable, ésta también contribuye a la salud y al bienestar de las madres.

La Organización Mundial de la Salud recomienda a todas las madres la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del recién nacido, con el fin de ofrecer a sus hijos un crecimiento y desarrollo óptimos. Los beneficios de la leche materna son múltiples, y no hay mejor alimento para los bebés.

El almacenamiento de la leche materna se convierte en algo fundamental cuando la madre trabaja o debe pasar varias horas apartada del bebé, por eso en este artículo te contamos todo lo necesario para un correcto almacenamiento.

Antes de extraerla 

Lavate bien las manos y hacé lo mismo con todos los recipientes que vayas a usar. Para almacenarla podés usar botellas de vidrio, pequeños recipientes de plástico rígido o bolsas para lactancia, éstas últimas son ideales para almacenar la leche de forma rápida y organizada. Es importante que cualquiera de estos pueda cerrarse de forma hermética.

 

Uses lo que uses, etiquetá todo con la fecha de extracción, y si tenés que llevar la leche a la guardería, agregá el nombre de tu hijo/a también. Recordá que la leche materna se expande cuando se congela, por eso no debés llenar los envases o recipientes que usés hasta el borde. 

Para extraer la leche, también podés usar un sacaleche, éstos requieren menos esfuerzo y son muy prácticos. 

Almacená la leche en pequeñas cantidades 

Se recomienda de 60 a 120 cc, que es lo que los bebés consumen generalmente en cada ingesta, para evitar que se desperdicie. Cualquier residuo de leche que quede en la mamadera después de que su bebé termine de ingerirla se debe utilizar dentro de las siguientes 2 horas o, si se refrigera rápidamente, se puede usar para la siguiente ingesta. Siempre podés descongelar un recipiente adicional en el caso de ser necesario.

Refrigeración 

Refrigerá la leche inmediatamente luego de su extracción. La leche fresca extraída puede estar a temperatura ambiente durante 4-6 horas, pero es mejor refrigerarla lo antes posible. Almacená la leche al fondo de la heladera o congelador, no en la puerta.

¿Durante cuánto tiempo se puede almacenar la leche materna extraída? 

El tiempo depende del método de almacenamiento. Éstas son algunas pautas generales: 

-   Temperatura ambiente: hasta 6 horas, aunque lo mejor es usarla o almacenarla adecuadamente dentro de las primeras 4 horas.

-   Conservadora aislante: hasta 1 día.

-   Heladera: 5 días, aunque lo mejor es usarla dentro de los 3 primeros días.

-   Congelador: hasta 6 meses, pero se recomienda consumirla dentro de los primeros 3 meses. 

¿Cómo descongelarla? 

El mejor método para descongelar la leche materna almacenada es colocar el recipiente que la contiene bajo un chorro de agua tibia e ir dejando que el agua salga progresivamente más caliente, hasta lograr descongelar la leche y que ésta alcance la temperatura ambiente. No se recomienda descongelar la leche materna en el microondas ni hacerla hervir, basta con llevarla a temperatura ambiente, tibia, que es como sale de nuestro cuerpo. 

Una vez descongelada, podrás guardarla en la heladera y se deberá usar dentro de las siguientes 24 horas. Siempre que sea posible, calentá la leche directamente tras descongelarla, en caso contrario no olvides mantener la cadena de frío hasta poder calentarla. Tené en cuenta siempre descongelar primero la leche almacenada por más tiempo.

 ¿Por qué la leche materna almacenada tiene un olor extraño? 

Es posible que, en ocasiones, notes que la leche materna refrigerada o descongelada tiene un olor diferente. Esto se debe a la acción de una enzima llamada lipasa, que descompone las grasas y libera los ácidos grasos, un proceso que ayuda a evitar la proliferación de bacterias nocivas. A pesar de eso, si seguís todas las pautas de almacenamiento seguro, podrás utilizarla sin ningún problema.

 

 

Fuentes:

who.int

albalactanciamaterna.org

uy.emedemujer.com

healthychildren.org